
A lo largo de la vida, todos acumulamos experiencias dolorosas. Algunas de ellas dejan huellas profundas en nuestra manera de relacionarnos, en cómo nos vemos a nosotros mismos y en cómo enfrentamos la vida. Son heridas que a menudo llamamos traumas, y aunque muchas veces intentamos dejarlas atrás, siguen apareciendo en forma de miedos, bloqueos, ansiedad o dificultad para vincularnos de forma segura con los demás.
El trauma no siempre es un gran suceso dramático; a veces es una suma de pequeñas vivencias que, en su momento, no supimos o no pudimos gestionar. Y ahí entra el apego: esa forma en la que aprendimos a buscar seguridad y amor en nuestros primeros años. Si ese entorno no fue del todo seguro, es normal que arrastremos patrones que, en la adultez, nos desconectan de lo que realmente necesitamos.
Pero aquí viene algo importante: aunque no podemos cambiar lo que ocurrió, sí podemos darle un nuevo sentido. El pasado no tiene por qué ser un lugar al que regresar con sufrimiento. Podemos mirarlo desde el presente, con compasión, entendiendo que hicimos lo mejor que pudimos con los recursos que teníamos.
La clave está en volver al cuerpo, a la respiración, a la situación del ahora. En este presente podemos ofrecerle a ese niño o niña interior la seguridad que quizás no tuvo. Podemos recordarnos que hoy sí tenemos herramientas, que no estamos en el mismo lugar ni somos las mismas personas.
Resignificar el pasado no es olvidarlo, sino aprender a verlo sin que nos atrape. Es comprender nuestros patrones y darles espacio para transformarse. Es permitirnos sentir, poco a poco, sin juicio. Y desde ahí, empezar a elegir conscientemente cómo queremos relacionarnos, cómo queremos cuidarnos y qué queremos construir.
Si sientes que hay heridas que siguen doliendo, patrones que te atan o emociones que te desbordan, puedo acompañarte a recorrer ese camino. No para quedarnos en el pasado, sino para mirarlo juntos desde un lugar de calma y comprensión. Desde ahí, el presente se convierte en un espacio más ligero y habitable.
Si quieres empezar este proceso, te invito a ponerte en contacto conmigo.


